Un informe pericial de daños no consiste en enumerar desperfectos. Es un documento técnico que tiene que responder a tres preguntas: cuál es el daño, cuál es su causa y cuál es el coste de subsanarlo.
La parte que más peso tiene ante un juez es la determinación de la causa. Una grieta puede deberse a un defecto de proyecto, a una mala ejecución, a un fallo de material o al uso, y de esa conclusión depende quién responde.
Un web informe completo recoge la documentación previa, inspección con reportaje fotográfico fechado, pruebas instrumentales si son necesarias, análisis de causas, valoración económica de la reparación con mediciones y conclusiones.
Hay un detalle formal que importa: el informe debe estar firmado por técnico competente y, para su uso judicial, incluir la declaración de objetividad que exige la ley procesal. Sin ese requisito se debilita como prueba pericial.
Ver un ejemplo real ayuda mucho antes de encargar uno: permite entender qué nivel de detalle es exigible y distinguir un dictamen serio de un simple presupuesto de reparación.